viernes, 1 de junio de 2012

Sobre la corrida de Escolar en Las Ventas

escolar

“A ver quien se esconde ahí”. Toros de bella estampa, sí señor, pero imposibles para la concepción del toreo que se impuso desde los tiempos de Juan Belmonte y Chicuelo, y que se basa en el dominio del toro para poder crear belleza, plasticidad, arte; en la conjunción de los tres elementos esenciales de la tauromaquia actual: técnica, ética y estética. Con estos pájaros de Escolar es imposible hacer el toreo. Ya es bastante que los toreros pudieran salir indemnes. Ni estos mansos violentos y con la única intención de llevar al hule a quien se pone delante de ellos, ni el borrego“artista”. En el término medio está la virtud. Y encima no se vio la suerte de varas esperada. Mi reconocimiento a los toreros y sus cuadrillas que ayer se pusieron delante de estos bureles mentirosos que sabían latín y arameo, pero nada de lo aprendido era bueno. Variedad de encastes, por supuesto, pero para hacer el toreo no para una lucha más propia de anfiteatro romano. Foto: Juan Pelegrín/Las Ventas.


Antonio Lorca en El País:

“Uno de los toros se paró ante el burladero de cuadrillas, vio que allí se refugiaban dos señores, levantó la cara y metió los astifinos pitones por encima de las tablas a la busca y captura de algún corbatín. Así se las gastaban los toros imponentes de José Escolar, guapos de estampa, descarados de astifinos pitones, mansos ante los caballos, blandos, violentos, correosos y listos, de esos que aprenden latín antes de que su matador haya podido orientarse. Miran, remiran y hacen una radiografía de quien tienen delante y el árbol genealógico de toda la cuadrilla.

No fue, claro está, una corrida aburrida; los que pisaron el ruedo pasaron las de Caín y tuvieron la fortuna de no acabar en la enfermería, que tiene su mérito en situaciones como ésta. No fue aburrida, pero tampoco emocionante; más bien, fue un festejo que se vivió en tensión permanente por la dificultad extrema de los toros que, en ningún momento, embistieron con franquía ni permitieron la más mínima confianza.

Frente a la imposible faena de la mayoría de ellos, el cuarto y el sexto hicieron creer a parte del respetable que se dejaban torear, pero era mentira. En cuanto notaban que el torero intentaba estirarse, surgía el tornillazo que, afortunadamente, quedó siempre en preocupante aviso.

Ante este estado de cosas, la terna no alcanzó el lucimiento; lógico, por otra parte, porque quien está pendiente de cuidarse los muslos de una puñalada trapera, no tiene tiempo ni cuerpo para ponerse bonito.

Además, esta es la pescadilla que se muerde cada año la cola. Este tipo de complicadas corridas las matan diestros que tienen acreditada valentía, pero torean poco; y torean poco porque no pueden triunfar con corridas tan complicadas como esta. Pero, eso sí, muchos de los que pasan por taquilla, entienden que ese es un salvoconducto para mandar a más de uno a los leones: ‘tócalo, pónsela, quédate quieto…’ Y mientras el fulano se fuma un puro así de gordo y va ya por el tercer gin tonic, el torero en cuestión se acuerda de toda su familia; y con razón.”

Carlos Ilián en Marca:

“Durante la lidia del cuarto toro, que desarrollaba un peligro pregonado, mirando al pecho de López Chaves, con saña, salió una voz desde algún tendido que sentenció ¡el toro se va sin torear!. Una sentencia cruel para el modesto torero que sorteaba como podía el peligro de un toro que desarrollaba todo un catálogo de aviesas intenciones.

Y esta podía ser la mejor ilustración para definir lo que vimos en Madrid. Es el doble peligro de los toros de Escolar. Por una parte el mismo que desarrollan durante la lidia y por otro el que supone para el torero que está delante la actitud de un sector del público que entiende como toreables y de condiciones para el triunfo a estos toros.

Ya me gustaría ver a Manzanares delante de la corrida en el lugar de López Chaves, Robleño y Lázaro. A ver quien es capaz de ligarle tres naturales de muleta arrastrada y largo trazo a ese cuarto toro. En cambio hay que ponerse en la piel de los tres muchachos que se encontraron con la durísima y descastada corrida del hierro de Escolar.”

jueves, 31 de mayo de 2012

Un torero y un picador en Las Ventas

Castaño

La corrida de ayer fue una mansada en toda regla. Una corrida imposible, sin clase y ayuna de casta. La generosidad de Castaño en el sexto hizo que el burel se arrancase desde los medios en tres ocasiones al caballo del gran Tito Sandoval para, al sentir el hierro, dolerse,  y marcharse del equino como alma que se lleva el diablo. Y eso es de manso, y al manso no se le debe aplaudir en el arrastre como ocurrió ayer en Las Ventas. Javier Castaño estuve en torero, ante sus dos oponentes que presentaron muchas complicaciones. Firme, sereno, valiente, templado, con ganas, afición y dejando varios naturales en el primero, casi imposibles, cruzado al pitón contrario, citando con la muleta planchada y exponiendo. Frascuelo no está ya para muchos trotes y el mexicano Garibay se mostró incapaz y sin el conocimiento y bagaje necesario para estar delante de este tipo de toros. A destacar la labor con el capote de brega de Fernando Galindo y con los garapullos de David Adalid. Foto: Juan Pelegrín/Las Ventas.


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Tito Sandoval. Foto: Juan Pelegrín/Las Ventas


Antonio Lorca en El País:

“…Se llama Javier Castaño, y superó con nota el dificultoso examen que le presentaron dos toros complicados, broncos, con malas ideas y sin una gota de sangre brava en las venas. Y lo aprobó con decisión, con un valor digno de elogio, con una deslumbrante firmeza, con pundonor, con entrega y con raza de héroe. Como ha ocurrido siempre cuando un torero ha querido demostrar que es capaz de estar por encima de su oponente.

Protagonizó, además, un gesto infrecuente: se cruzó en sus dos toros. ¡Qué estampa más torera cuando buscaba el pitón contrario y citaba con la muleta planchá! Qué torera y qué extraña, porque eso no lo hace hoy prácticamente ningún miembro del escalafón de matadores.

La plaza se lo agradeció, como no podía ser de otra manera, y le obligó a dar la vuelta al ruedo tras matar al sexto como premio a toda una actuación muy seria, muy emocionante, aunque no brillante porque la nula calidad de lo toros impidió el lucimiento.

Y hubo un picador, Tito Sandoval, que se sintió lo que es, torero a caballo, y realizó la suerte de picar en el último con enorme brillantez. Llamó la atención del toro, le ofreció el pecho del caballo y señaló en todo lo alto hasta cuatro veces, las mismas que el animal acudió de largo desde los medios en un espejismo de bravura, pues no presentó pelea en ninguno de los encuentros.

Y hubo dos señores vestidos de luces: Frascuelo e Ignacio Garibay.”

Carlos Ilián en Marca:

“En el último toro de una tarde que, excepto la firmeza del propio Castaño para exprimir las imposibles embestidas del tercero, transcurría en el mismo tono gris opaco y triste de esta feria, el torero salmantino encendió la plaza en un tercio de varas antológico. Javier y su picador Tito Sandoval se pusieron de acuerdo para resucitar una suerte devaluada por los intereses mezquinos del nuevo taurinismo.

Y de paso lucieron a Flamenco, de Carriquirri, de 633 kilos y al que Castaño fue dejando de largo hasta el cuarto puyazo que el toro tomó arrancándose del centro del ruedo. Qué emoción y que torería. Un tercio de varas que vale una feria, amigo.

En la muleta Javier Castaño se plantó firme y cruzado para engarzar los derechazos sin mácula y los naturales en los que soportó los derrortes del toro. Un pinchazo hondo y un descabello con torería liquidaron al toro. Por muchísimo menos se han cortado aquí orejitas de risa. El torero se tuvo que conformar con la vuelta al ruedo.”

miércoles, 30 de mayo de 2012

Aparicio se corta la coleta

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El Fandi cortando la coleta a Julio Aparicio. Foto: Julián López/Aplausos


Rafael Cabrera en Recortes y Galleos:

“Estaba cantado, pero debió ocurrir antes. Lo de Julio Aparicio era arrastrar la memoria por el lodo fangoso de la ignominia y el deshonor. Las cualidades de torero de clase, las hazañas estéticas del pasado, no han podido reverdecer en estos años de penuria, de crisis en todos los sentidos incluido el ético, y poco a poco ha ido sucumbiendo a sus miedos internos, su apática actitud vital, las paranoias y la catatonia. Y un torero catatónico, incapaz siquiera de responder al estímulo del público, del toro, es una auténtica ruina para el arte.

Creí que se cortaría el apéndice capilar hace días. Cuando lo del otro día en Madrid, cuando arreció la bronca y las almohadillas las tiraron a dar, cuando se vio la decrepitud física, ética y estética del diestro, arruinado en su mismo ser, por sus propias carencias. ¡Qué lástima de torero!, porque lo fue. Atesoró gracias, profundidad, arte y cualidades de esas que llamamos eternas. En lo más recóndito de su corazón, allá en un lejano y oculto paraje de su alma, de su rebelde alma de artista creador. Y creó, ¡vaya si creó!, hermosas páginas para la historia de la tauromaquia, salpicadas entre la bohemia y el desorden de su devenir, sin continuidad, a ráfagas geniales. Se fue, al fin, y regresó a un principio cuando ya no había retorno posible. Y en ese vaivén de la vida, de su vida, de la recuperación del arte, se nos marchitó por completo, apareciendo sólo el espantoso y seco esqueleto óseo de lo que fuera su toreo, la imagen nervuda, tendinosa, temblorosa y putrefacta de la agonía táurica. No le olvidaremos, aunque debamos olvidar y pasar página a ésta su –hasta el momento- última tarde en Las Ventas, vestido de fucsia y un azabache que nos anunciaba negros y oscuros presagios.

Le cortó la coleta el Fandi con Perera de testigo… ¡hubiera tenido que ser el sin par Lagartijo el grande! O Curro, o Paula, o alguno de los excelsos artistas que han brindado y escrito páginas tan gloriosas como las suyas, aunque efímeras y escasas al fin. Su pasar por la fiesta nos volverá a retrotraer a pasadas experiencias cercanas al verdadero misticismo que debe envolver al toro y al toreo, olvidando fracasos como el de esta tarde de fucsia y azabache, carne y muerte.

No hay paliativos para su actitud de hoy, ni para la del otro día. Cuando uno se halla sumido en la vergüenza de lo que pudo ser y no es, cuando ni apenas se confía en sí mismo y en una remota resurrección, cuando ni aun se sueña con la faena perfecta, es que se ha muerto para el arte; se vive, como lo puede hacer uno en la muerte aparente, cataléptico, pero no se es sino una sombra, vago recuerdo de uno mismo, espectro que nunca debiera engalanarse con luces en la fiesta de la vida.” 

martes, 29 de mayo de 2012

El impresentable monsieur Casas

A través del blog Los Toros en el Siglo XXI me encuentro con el numerito del empresario francés Simón Casas en Nimes, exigiendo y obligando al presidente del festejo a dar una oreja a su torero, Daniel Luque. Además este impresentable personaje se encara con el público que le da de comer. En manos de gente como ésta anda la Fiesta, y así le va. Verdad, aficionados de Las Ventas. En Málaga tuvimos suerte y se retiró del concurso por la plaza de La Malagueta. En fin,  los vídeos lo dicen todo. Bochornoso y vergonzante espectáculo que los medios oficiales de “información” taurina, hasta el momento, han silenciado.

Jazz y flamenco en la Malagueta

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El proyecto de los nuevos gestores de la plaza –la UTE conformada por la Casa Chopera, Grupo Mundo y Percufas (Grupo Moliere)–, que tiene como objetivo «poner en valor el coso durante los doce meses del año con un gran número de actividades culturales», según destacaron en la presentación de su candidatura, ya ha comenzado a dar su primeros frutos con la próxima celebración de un festival de jazz que hará entrar por la puerta grande de La Malagueta a figuras como el batería Jimmy Cobb y la cantante Madeleine Peyroux, entre otros. También harán el paseíllo en los próximos meses artistas nacionales como David Poveda y Estrella Morente –ésta bajo el paraguas del Terral del Teatro Cervantes–, aunque la presencia de esta última en la plaza de toros está por confirmar puesto que la fecha prevista para su actuación (21 de julio) coincide con la de Jimmy Cobb.

Festijazz de Málaga. Cobb sería, precisamente, el encargado de abrir el cartel del Festijazz de Málaga, una cita con el género de la improvisación concebida desde la Asociación Cultural Soho Málaga. El batería, que participó en la grabación del mítico álbum Kind of blue, de Miles Davis, acudirá a La Malagueta el 21 de julio en formación de trío junto al organista Joey DeFrancesco y el guitarrista Larry Coryell.

Este primer Festijazz de Málaga también contará con la pianista brasileña Eliane Elias (25 de julio) y la cantante estadounidense Madeleine Peyroux (28 de julio), en cuyas agendas oficiales ya consta su visita a Málaga. Los responsables del certamen también harán partícipes del mismo a diversos músicos locales para completar el cartel de actuaciones veraniegas.

Otro de los nombres que más suena en esta intención de los nuevos gestores de la plaza devolverle al coso malagueño su perdida utilidad cultural –más allá de las corridas– es el de Miguel Poveda. La cita con cantaor de Badalona (el 2 de agosto) podría servir de excelente anticipo de la Feria. Poveda se encuentra actualmente de gira presentando su nuevo disco, Artesano, que supone su vuelta al flamenco tras haber cosechado un triunfo apoteósico con el género de la copla.

Información: Jesús Zotano en la Opinión de Málaga

¡Un novillero!

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Antonio Lorca en El País:

“Cuando el novillero Gómez del Pilar, un madrileño de 23 años llamado Noé Gómez Rodríguez en la vida civil, se perfiló para matar al quinto de la tarde tenía abierta de par en par la puerta grande porque estaba a punto de culminar la faena de la feria, una actuación completísima, magistral y pletórica de principio a fin. Porque el tal Noé toreó como los ángeles con capote y muleta; y no solo eso: expresó una entrega total, una decisión desconocida, con un pundonor y un arrojo dignos de todo elogio. Y lo que es mejor: toreó maravillosamente, con un sentido excelso del temple, embebido siempre el toro en el engaño, largos y hondos los muletazos, y remató las tandas con los más hermosos pases de pecho que imaginarse puedan.”

Carlos Ilián en Marca:

“Precisamente este muchacho puso la guinda a la torerísima tarde. Desde el primer momento salió por todas. Recibió a sus dos toros a portagayola, intervino en quites con soltura y dominio de las suertes y en muchos momentos bordó el toreo en los naturales infinitos, los redondos supremos, los de pecho de pitón a rabo. Un alboroto, una gran sorpresa y ya un nombre para el futuro. Pero, ¡ojo!, no todo lo que hizo me convenció. Por desgracia en muchos momentos cita descruzado, en ocasiones a leguas marinas, colocado en la pala del pitón. para colmo ejecuta el muletazo dejando descaradamente retrasada la pierna contraria. Cuando corrigió estos graves defectos vimos un torero muy importante, que perdió la puerta grande por la espada.”

Foto: Juan Pelegrín

lunes, 28 de mayo de 2012

¡Qué sorpresa! Los “ibanes” no gustan a las figuras

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“Pistolero” un toro bravo, de los que no quieren ver las figuras ni en pintura. Foto: Juan Pelegrín/Las Ventas


Rafael Cabrera en Recortes y Galleos:

“¡Albricias! Parece mentira que en los tiempos que corren, con el toro del mono-encaste, con la majadería de la toreabilidad que conduce a la borreguez y a la condición boyar, con lo mal que han salido los toros esta feria… y esta temporada, de repente, nos topemos con un toro bravo. Pero fue así, sin paliativos; con esa bravura exigente e indómita, con su punto de fiereza, con la entrega justa y medida y desbordante, con casta y acometividad por arrobas… las mismas que lució en trapío y hechuras. Ese segundo, de nombre Pistolero, habrá de ser toro de premio para aquellos jurados –si es que no lo supera alguno de los que aun han de saltar al ruedo madrileño- que busquen la verdad de la fiesta, no las componendas y los abrazos con toreros o empresa.

Ha tenido que ser en una corrida de las que, a priori, no gustan las figuras, ¡qué sorpresa! (entiéndanme la ironía). Corrida de Baltasar Ibán muy interesante en líneas generales, bien presentada (con un único lunar), y encastada para lo que hoy estilamos. Corrida –como nos reconocía un ganadero a la salida del coso- de las de azulejo en el patio de arrastre… si no fuera por ese sexto que desdijo de su sangre y estirpe, y quizá también por el primero. Corrida en hechuras y tipo de la casa –no se fijen en el peso… que es la sempiterna frase que escuchamos los aficionados cuando pedimos trapío y nos lo quieren cambiar por kilos-. Pues, ahora, no se fijen en el peso…, y busquen las hechuras de estos Contreras “adomecados” con lo de Los Guateles. Toros bonitos, de buenas grupas y lomos, con remate, enmorrillados, de hocico de alcuza y algo degollados sin exageraciones, de bonitas y tocadas –algo levantadas las puntas- cabezas, pero sin exageraciones córneas; finos de cabos, de rabo largo y velloso –a un par les arrastraba por el suelo-, armónicos, ni largos ni cortos y con la alzada correspondiente a su tamaño, sin exageraciones. Fenomenal, nueva lección de trapío, si no fuese por ese cuarto que sacó el ganadero, más lavadito de carnes y culipollo. Una corrida, en definitiva, de Baltasar Ibán, de las que nos gustaría aprendiesen muchos cómo se presenta un toro en Las Ventas –y no ese segundo de Espínola, por cierto-.”

Antonio Lorca en El País:

“Se ha hecho esperar, pero, por fin, la casta y la bravura se hicieron presentes ayer en el ruedo madrileño. ¡Albricias…! Ya era hora de que se viera empujar a un toro en el caballo, y a otro repetir incansable en la muleta con fijeza y recorrido. El problema, el gran problema, es que no hubo ni una vuelta al ruedo. Algo fallaría…

Camarito se llamaba el tercero, un toro serio de 580 kilos. Su matador no pudo lucirse con el capote. Lo colocaron mal en el caballo, lo que suele suceder, y la pelea no resultó brillante; incluso en la segunda entrada salió suelto del encuentro. Se vino arriba en banderillas y acudió a la llamada como un tren, con un derroche de alegría y codicia. Y cuando vio la muleta del diestro la persiguió de manera incansable. El torero lo lució citándolo desde lejos y el animal respondía con tranco, a galope, y con fondo. Y repetía haciendo el avión; y así hasta en tres tandas con la mano derecha en la que sobresalieron el vigor, la clase, la codicia, el ritmo, el temple y la nobleza de Camarito. No pareció que destacara igualmente por el lado izquierdo, y el torero desistió con rapidez. Pero embistió una y otra vez, en cuanto veía muleta. Y se fue con las orejas colgando al desolladero no sin antes recibir una cerrada ovación de los tendidos.

El segundo respondía por Pistolero, y salió a galope tendido de los chiqueros. Acudió con brío al capote de su lidiador, y en cuanto atisbó el caballo acudió presto y empujó con insistencia, aunque con la cabeza a media altura, hasta encelarse en el peto. El puyazo fue largo y fuerte. Volvió de nuevo y cumplió sobradamente. Destacó, asimismo, en el tercio de banderillas, y llegó a la muleta dispuesto a dar guerra. Y la dio, vaya que si la dio. Obedeció al cite de lejos y repitió cuantas veces le mostraron la muleta. Le faltó, quizá, un recorrido más largo y rebosarse en su embestida, para que hubiera sido un toro de bandera. No obstante, presentó pelea, como todos los toros bravos, y fue largamente aplaudido en el arrastre.”

Carlos Ilián en Marca:

“Qué alivio, una corrida encastada, desigual pero variada en su juego. Una corrida seria, de Madrid y lo mejor, una corrida que no procede de la zaga Domecq. Así fue la corrida de Baltasar Ibán, una ganadería que en Madrid ha dado tardes inolvidables, que ha catapultado a toreros como César Rincon y en otra escala de valores a Victor Mendes y a la que grandes figurones como Paco Camino y El Viti llegaron a elegir para anunciarse en esta plaza. Ibán vuelve a pisar fuerte en la capital mundial del toreo.”

domingo, 27 de mayo de 2012

“Castañazo” en Nimes

Histórico triunfo de Javier Castaño. El diestro salmantino en su actuación en solitario frente a seis toros de Miura logró cortar este sábado en Nimes nada menos que cinco orejas . Se advierte que el vídeo no es apto para  amantes de esteticismo ante el borrego artista, ni para “claveleros”, “turi-aficionados”, palmeros de figuras, amantes del arte que no se ”pue aguntá”, plumíferos sobrecogidos, y postmodernistas recalcitrantes.

A pesar de la heterodoxia de Castaño, debiera hacerse una taleguilla más amplia para que le quepan los productores de “testiculina”  que posee. Extraordinaria la cuadrilla. Suerte de varas emocionante. ¡Toros bravos de Miura!, con menos presencia y con cierto olor a aftershave, todo hay que decirlo, pero bravos, prestos a la muleta, de embestida alegre, con transmisión. Emoción y verdad, honradez y sacrifico. A veces, en un ruedo, ocurren estas cosas que te devuelven la alegría de saber que todavía hay vida en la Fiesta.